John Cryan: “En Chile debiese existir gran inversión en investigación para comprender mas sobre autismo”.

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John Cryan: “En Chile debiese existir gran inversión en investigación para comprender mas sobre autismo”.

John Cryan: «En Chile debiese existir gran inversión en investigación para comprender más sobre autismo.» 

Por Gabriela Verdugo Weinberger

Mitos por desterrar en torno al autismo tales como, como “dietas” que “curan” esta condición, fue parte de la conversación con el experto internacional en microbiota y salud mental en Valparaíso.

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Reproducimos artículo publicado originalmente el 10 de febrero del 2020, fecha en que John Cryan visitó la ciudad de Valparaíso y fue entrevistado por la periodista Gabriela Verdugo Weinberger.

 

Un salón repleto de científicos y estudiantes de ciencias, esperan con ansias la conferencia de John Cryan, Doctor en Farmacología, Presidente del Departamento de Anatomía y Neurociencia de la Universidad College Cork de Irlanda. Se trata de un destacado académico conocido internacionalmente por sus estudios de la interacción del cerebro-intestino-microbioma y sus aplicaciones a los trastornos del sistema inmune, como el síndrome de intestino irritable, obesidad y trastornos del neuro desarrollo como el autismo.

Conversamos con John Cryan minutos antes de su exposición. Tenerlo en Valparaíso es toda una oportunidad. Cryan fue uno de los expositores del último Congreso Futuro y está en la ciudad puerto gracias a la gestión de la Sociedad de Farmacología de Chile y de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valparaíso.

Su último libro “The Psychobiotic Revolution” (La Revolución ‘Psicobiótica’), es revelador ya que detalla cómo el cerebro está relacionado con los microbios de nuestro sistema digestivo.

Nos interesa escuchar a Cryan para desmitificar un preocupante mercado que se pretende instalar en Chile en torno a personas autistas y sus familias. Nos referimos al mercado de las denominadas ‘biodietas’, que se ofrecen sin ningún respaldo científico y sin autorización de venta de parte de las autoridades de salud competentes.

Cryan nos señala, “siento una gran empatía por madres y padres de niños con autismo. Se trata de personas que están buscando soluciones para un espectro de necesidades. Cada niño y cada persona con autismo es diferente, es diferente al igual que cada microbioma. Entonces no habrá una solución única para sus necesidades. Es importante entender que estamos hablando de una condición que ha estado en la población durante milenios. No es un fenómeno nuevo. Es parte de lo que somos como seres humanos.”

Le consultamos a Cryan su opinión sobre la venta de productos de dietas casi milagrosas que prometen “curar” el autismo.

Nos señala que es lamentable, se trata de un área en que la ciencia continúa investigando, y no obstante los aportes que puede brindar la microbiología para entender el autismo, es importante que nos eduquemos más en torno al tema: “Es por eso que en Chile debiese existir gran inversión en investigación para intentar comprender más sobre autismo. Chile, así como cualquier otro país, necesita invertir en hacer estudios humanos adecuados, porque de lo contrario tendremos pacientes vulnerables y podríamos ver a madres, padres o a sus familias explotados”.

¿Pero por qué el mito de poder “curar” el autismo aun persiste?

Para comprender este escenario tenemos que remontarnos al año 1998 en que el médico Andrew Wakefield publicó una investigación en la revista científica The Lancet, en que precisaba que doce niños vacunados con una vacuna conocida como MMR (siglas en inglés para sarampión, paperas y rubeola), habían desarrollado “comportamiento autista” e inflamación intestinal importante a grave.

Su publicación actuó como llama que enciende una chispa y el temor por el “potencial efecto” de vacunas en seres humanos se esparció por el mundo.

Pero el 2010 el Consejo General de Medicina de Reino Unido sentenció que Wakefield no era apto para el ejercicio de su profesión, se le calificó de anti ético e irresponsable. Y la revista que había publicado el ya polémico estudio, se retractó, indicado que se trataba de una investigación con conclusiones totalmente falsas.

Este es uno de los desafortunados mitos más conocidos en torno al autismo.

La comunidad médica y científica hoy es enfática: las vacunas no causan autismo.

Entonces en un país como Chile, en que no se cuenta con legislación ni políticas públicas multi sectoriales integrales que resguarden derechos de personas neurodiversas, y en que tenemos escasa educación en torno a la neurodiversidad, ¿será que los mitos en torno al autismo pueden encontrar “público” en personas y/o familias desinformadas o en proceso de búsqueda de información en torno al tema?

Esto es algo que advierten con preocupación profesionales que trabajan junto a familias y a personas autistas.

Fernanda Espinosa González, Kinesióloga, Doctora © Neurociencias Cognitivas y Psicología de la Universidad de la Laguna España, nos explica que, “hemos visto en consulta a madres y padres utilizando un modelo denominado ‘bioautismo’, que plantea al autismo como ‘enfermedad’ que se podría ‘curar’ mediante una dieta estricta, sumado al uso de suplementos alimenticios. Estamos al debe en realizar un trabajo en educación familiar, así como en la obligatoriedad en especialización de terapeutas multidisciplinarios, regulados por organismos públicos”.

En la misma línea Michelle Muñoz Michea, Fonoaudióloga, Diplomada en Neurociencias Aplicadas y Magister en Neurorehabilitación agrega: “vemos a familias que vienen con una idea vaga de nutrición, de dietas en torno al autismo y que buscan respuestas y soluciones rápidas. En su mayoría son personas que en general sienten culpa y sienten que si hubiesen hecho, o no, determinada acción, quizás sus niños no hubiesen tenido características TEA.”

Si se constata que una persona le está suministrando a alguien con condición de espectro autista, productos de determinadas “dietas” sin respaldo científico, que al mismo tiempo pueden ser nocivas para la salud, las autoridades competentes deben hacerse parte. Debemos avanzar desde la empatía social y desde el Estado, en proteger el derecho a una vida saludable y el derecho a vivir una vida plena desde la neurodiversidad.

El autismo no es algo negativo que debe ser “eliminado”. Una mirada autista del universo se requiere con fuerza por estos días. Greta Thunberg es un claro ejemplo. Una lideresa de talla mundial que desde su trinchera neurodiversa está invitando al mundo a una nueva ruta, sustentable, respetuosa, inclusiva y transformadora.